Oración del Domingo 7 de abril

Amado Señor, tan grande es tu amor y tu piedad hacia mi persona, que hoy me estás dando una vez más la posibilidad de despertarme, abrir mis ojos, y disfrutar de un día de vida hermoso. Estoy muy agradecido por permitirme ser encantado por todas tus creaciones. Te doy las gracias, Señor mí, por la vida que me das, y también te doy las gracias por permitirme llamarme hijo tuyo.

Dios Todopoderoso, en este día de hoy, desconozco lo que has preparado para mí, y desconozco cuáles son tus planes. Pero lo que sé es que, por el único hecho de estar vivo en este día, tiene un propósito específico para mí, por eso, hoy, pongo en tus bondadosas manos, todo mi ser, y te entrego completamente mi vida, mi salud, mis amigos, mi trabajo, todas y cada una de las partes de mi vida. Te los entrego, Padre, para que Tú hagas de ello tu preciada voluntad.

En este día, quiero pedirte que todas las acciones que realice, y todos los pensamientos que tenga, sean bajo tu voluntad, Amado Padre, porque quiero ser de tu agrado, quiero ser un regalo viviente para Ti, es por eso que te pido que me des tu ayuda para poder ser paciente con mis prójimos, con toda mi familia, y con todas las personas que están a mi alrededor, Señor mío.

Este nuevo día, lo pongo completamente en tus manos, Dios Todopoderoso, te pido por favor que me cubras con tus bondadosas manos, y a mí, y también a todos los míos, para que todos podamos sentir la protección infinita de tu ser, y que podamos saber cómo conducirnos correctamente por los senderos de la rectitud y del buen obrar. Por favor, mantén el mal lejos de nosotros, y datos tu protección, cuídanos ante cualquier posibilidad de situación peligrosa. Quiero que seas Tú mi refugio en los tiempos de tempestad y de angustia, y también mi escudo en los momentos de lucha, Padre.

Nadie más que Tú, conoce mi destino, a dónde voy. Por eso, dejo completamente en tus manos a donde estoy yendo, porque sé que Tú estás actuando y guiando todos mis pasos. Por favor, condúceme por senderos seguros, por los caminos de esperanza y fe, porque estoy plenamente convencido de que manteniéndome a tu lado, no existe nada que sea imposible, Padre.

El día de hoy lo viviré de una manera única, mi ser estará lleno de alegría y fe, porque en donde estás Tú, nada falta. Te doy las gracias por escucharme, Señor mío, gracias por recibir mi oración, esta que estoy elevando con tanta devoción al cielo, y muchas gracias por tu misericordia infinita.