Oración de la mañana para el 15 de abril

Señor Todopoderoso, en este día que está comenzando, no quiero perder la oportunidad de acercarme a Ti para poder comenzar esta mañana de la mejor manera. En esta mañana que Tú me diste la posibilidad de vivirla, puedo exclamar con toda seguridad: Qué hermoso es ser llamado hijo tuyo, y cuán hermoso es poder sentir tu bendición, porque sé que aunque existan problemas en mi camino, sé también Tú has demostrado que no existe nada más grande que tu santo nombre.

En este nuevo día, estoy despertando con una actitud positiva, y totalmente dispuesto a vivirlo con mucha alegría y entusiasmo, porque estoy con vida, mis pulmones tienen aire para respirar, hay alimento en mi casa, y tengo una familia, que por más de que no sea perfecta, es una maravilla para mí, Señor. Te doy las gracias por el infinito amor que tienes por Tus hijos y por la grandiosa misericordia que derramas sobre nosotros, sin distinción alguna.

Padre, en esta hermosa mañana que Tú has creado para todos nosotros, me gustaría pedirte que nos des la posibilidad de ser felices y de tener siempre una sonrisa en nuestros labios. Por favor, danos las fuerzas que necesitamos para poder salir adelante, ayúdanos en todas las tareas y actividades que tengamos y haz que nuestros sueños se conviertan en realidad, Padre grandioso.

Por más de que sé que tu amor nos inunda y que nos propongamos ser felices, entiendo que no siempre es así. Por eso, te pido, Padre celestial, que no permitas que nada ni nadie en este mundo me desanime. Por favor, Padre, quiero que Tú seas mi motivo, mi razón de reír en este día, y si de alguna forma, por algún motivo la tristeza y la desesperación se apoderan de mi persona, por favor, ven Tú a ayudarme y envía sobre este hijo tuyo, la presencia del Espíritu Santo.

Únicamente Tú sabes todo sobre mí, todos mis secretos, hasta los más íntimos, e inclusive aquellos que ni siquiera yo mismo he tratado de descubrir. Te pido por favor, que tomes toda mi vida y transfórmala a tu plena voluntad, Padre mío, porque Tú eres el Dios de la vida, para cada uno de tus hijos tienes un plan absolutamente perfecto,  y en estos momentos, te pido que hagas tu deseo sobre mí.